Sé exactamente cómo te sientes ahora.
Estás cansado de revisar su último mensaje como un idiota.
Estás cansado de que un día te trate como un rey y al otro como si nunca hubieras existido.
Y lo peor… sigues poniéndola en un pedestal aunque ella ya te bajó del tuyo hace mucho.
No eres débil.
Estás atrapado en un juego mental que ella controla y que tú ni siquiera entendías.
Conozco ese nudo en el estómago que no se va.
Conozco esa voz en tu cabeza que te dice “si me esfuerzo más, quizás cambie”.
Conozco la humillación de seguir disponible mientras ella te mantiene en ese torbellino de frío y calor, de migajas y silencio.
Y te voy a decir algo que nadie te ha dicho:
Ella lo hace a propósito.
Sabe exactamente lo que te hace.
Y mientras tú sufres… ella duerme tranquila.